USO DE COOKIES. Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, por motivos funcionales y para facilitar su interacción con redes sociales. Si continúa navegando consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Pleno de los martes

11 mayo 2021
La conferencia sobre el futuro de Europa: Razones para un espacio de diálogo ciudadano
Araceli Mangas Martin
ver resumen

RESUMEN DE LA PONENCIA

El 9 de mayo de 2020, setenta años después de la Declaración Schuman, estaba previsto inaugurar la Conferencia sobre el Futuro de Europa con el propósito de escuchar a la sociedad civil antes de entablar la reforma de los Tratados. La irrupción de la pandemia COVID-19 lo retrasó y este pasado 9 de mayo ha sido la inauguración solemne en Estrasburgo celebrada conjuntamente por el Parlamento Europeo, el Consejo y la Comisión.

La presidenta Von der Leyen propuso en su discurso de investidura (julio 2019) un diálogo social estructurado bajo la denominación de “Conferencia sobre el Futuro de Europa” (en adelante, CFdE) a fin de escuchar y dialogar con la sociedad europea durante doce meses. Este espacio nuevo de diálogo con la sociedad precedería a la fase institucional de reforma. Es una iniciativa al margen del Tratado, que complementa y enriquece, pero no sustituye ni desplaza las legitimidades que se deben encontrar en el camino reglado de una revisión de los tratados.

La convocatoria sugiere una lista no exhaustiva ni cerrada de posibles temas para la CFdE: salud, emergencia climática, migraciones, economía, justicia social y empleo, la transformación digital, el papel de la UE en el mundo, educación, cultura, valores y derechos, y la democracia en la UE. Estos temas están en las prioridades generales de la UE y, además, coinciden con las preferencias ciudadanas en los euro-barómetros.

El quid es cómo organizar los paneles de debate. Está bien que tengan diversidad de origen geográfico, género, edad, contexto socioeconómico y nivel de educación de los ciudadanos y que la presencia de jóvenes esté asegurada.

La retirada británica de la UE ha provocado vientos favorables al proyecto europeo con un aumento sensible en 2019 de la participación en las elecciones al Parlamento Europeo. La ciudadanía cree con fuerza en el proyecto europeo.

Las reformas no necesariamente están relacionadas con un mal funcionamiento general, o con una situación grave o angustiosa de la Unión. Es la necesidad de adaptarse a los tiempos cambiantes. Incluidas las lecciones de la pandemia del COVID-19. La amplia lista de objetivos de la integración, incluidos en la reforma de Lisboa (art. 3 TUE), en parte, han quedado envejecidos o superados. Hoy en día, no hay planes, fines u objetivos de la UE que no hayan sufrido la usura del tiempo.

Reformar es la respuesta pragmática a la idea de progresividad; a la idea de que el futuro se construye poco a poco y entre todos. Los Tratados constitutivos son una construcción intergeneracional constante. La idea de la Comisión Europea es reservar un papel central directamente a los diálogos ciudadanos, a la idea de contar con la gente. Aboga por un espacio propio para que los ciudadanos se expresen y sean escuchados ante las grandes transiciones, la verde y la digital, y un mundo nuevo marcado por la consolidación abrumadora de China como la gran superpotencia con todas sus consecuencias. ¿Es la hora de pensar en la soberanía europea como reclamaron la Comisión (Juncker) y Francia desde 2017?

La unificación europea ha sido, hasta ahora, fundamentalmente un proyecto de paz, y aquella voluntad de reconciliación entre 1945-1950 ha sido un éxito para nosotros y para la civilización. Ello fue un “acto moral”, guiados por la ética de la reconciliación y la paz, con forma jurídica que exigió el sacrificio parcial de las soberanías nacionales, su traslación a instituciones y políticas comunes con un gran mercado a cohesionar y la atenuación de las identidades nacionales, pero sin construir una identidad propia.

Sin embargo, la paz se valora como activo patrimonial, ya conseguido, pero no como proyecto de futuro. Se comienza a apuntar que la Unión Europea debe plantearse ser un proyecto de potencia, en la que conviva la soberanía nacional y la soberanía europea para ser influyente y protectora.

La UE no se había planteado ser un proyecto de potencia, acto eminentemente político. Ahora ya hay bases, una suerte de fundamento in re (el mercado, la ciudadanía, la unión económica, financiera y monetaria, la potencia normativa y solidaria…) para asumir que la UE puede llegar a ser una potencia global con autonomía para actuar por sí sola cuando sean nuestros los problemas y los debamos resolver. Para defender los intereses de la UE sin depender de otros, para depender más de sí misma. No se trata tanto de ceder soberanía sino compartir con los demás Estados europeos todas nuestras capacidades para defender intereses y soluciones definidos en nuestro propio seno.
¿Ha llegado el momento de, sin abandonar el proyecto de paz, abordar el proyecto de potencia? Pasar de la conciencia moral, tejida sólidamente con políticas comunes y técnica jurídica para garantizar la paz y prosperidad entre nosotros, a la conciencia política de nuestra potencia.

Los Tratados en su articulado solo hablan de identidades nacionales, si bien el Preámbulo del TUE siembra la idea de reforzar “la identidad y la independencia europeas” mediante la acción exterior. La participación directa ciudadana en el debate político en la CFdE puede abrir también un cambio transcendental en la Unión Europea con más conciencia ciudadana y legitimidad para asumir una etapa de potencia política. Y debe hacerse escuchando a la ciudadanía para tomar el pulso de las ambiciones de los ciudadanos.

04 mayo 2021
Estirpes y generaciones en el constitucionalismo iberoamericano
Miguel Herrero y Rodríguez de Miñón
ver resumen

RESUMEN DE LA PONENCIA

El constitucionalismo iberoamericano puede articularse en una gran estirpe que va desde la emancipación a nuestros días y que responde a una influencia inicial y permanente del modelo constitucional estadounidense. Y puede articularse en tres generaciones:

La primera, se inicia con la misma emancipación, recibe la influencia francesa en dos sentidos: una, las constituciones revolucionarias de 1793 a 1795. De otra, la de la Constitución del año VIII (1799) que inspira a Simón Bolívar, desde el discurso de Angostura hasta las constituciones de Venezuela, Bolivia y Colombia.

Esta generación se caracteriza por el republicanismo, el federalismo, el presidencialismo, unos derechos fundamentales que siguen la pauta francesa de 1789 y de la primera enmienda de la Constitución de los Estados Unidos.

Una segunda generación se inicia con la Constitución Mexicana de 1917 e introduce los derechos sociales, fortalece la presidencia de la república, tiende a la centralización del federalismo y consagra el recurso de amparo.

Todos los países iberoamericanos siguen esta senda. Brasil se une a ella en 1889 y tanto los derechos sociales como el amparo se difunden por Europa.

En esta segunda generación también influye la constitución de la Italia fascista.

Una tercera generación atiende a las identidades indígenas iniciadas por la citada Constitución mexicana y que se desarrolla progresivamente hasta afirmar la policulturalidad y polietnicismo del Estado. La vigente Constitución de Bolivia es su máximo y mejor ejemplo.

27 abril 2021
Alfonso el Sabio, emperador de la cultura
Benigno Pendás García
ver resumen

RESUMEN DE LA PONENCIA

El 23 de noviembre de 1221 nació Alfonso en el convento de la Sta. Fe de Toledo. Estamos, pues, en el año del VIII Centenario, y esta ponencia trae causa precisamente del ciclo que organizó en 2020 el Instituto de España para conmemorar por anticipado la efeméride. Nuestra corporación me honró con el encargo de intervenir en su nombre en dicho ciclo de conferencias (frustrado por causa de la pandemia), ya publicado en libro junto con las notables aportaciones de nuestros colegas de otras Reales Academias. Mi colaboración allí lleva por título "El fecho del Imperio. Alfonso el Sabio desde la Historia de las Ideas Políticas", y se ha publicado también –por gentileza de Santiago Muñoz Machado– en la revista El Cronista, de amplia difusión en ámbitos intelectuales.

La versión que hoy se presenta incluye algunas novedades porque se centra en la ingente obra cultural y jurídica impulsada por el Rey Sabio y no solo –aunque también– en los avatares de la política internacional como la fallida aspiración al Sacro Imperio Romano-Germánico que consumió tiempo, energías y recursos por parte de nuestro personaje, cuyo linaje es ciertamente imponente: hijo de Fernando el Santo y de Beatriz de Suabia y –por esta vía materna– bisnieto de Federico Barbarroja y sobrino-nieto de Alejo Comneno, Emperador de Bizancio. Casó el Rey Sabio, además, con doña Violante, hija de Jaime el Conquistador, el gran monarca aragonés.

La ponencia se ocupa de tres aspectos principales:

  1. Política exterior, en particular el llamado "fecho del Imperio", es decir la fallida aspiración del Rey Alfonso al título de Emperador del Sacro Imperio Romano-Germánico. Analiza también la singularidad del Imperio como forma política y el complejo juego de poderes en Alemania y también en Italia (güelfos contra gibelinos) que el Rey castellano no supo entender. Después de muchos años de esfuerzos baldíos, renunció a su pretensión imperial, bloqueada por los Pontífices romanos y por la reticencia de las Cortes de Castilla ante la solicitud de nuevos subsidios para hacer frente a una empresa lejana e incierta.
  2. Política interior, desde el éxito inicial hasta el fracaso final, con la rebelión de los nobles encabezada por su propio hijo y sucesor, Sancho "el bravo". En este contexto se estudia la doctrina jurídico-política del monarca, un anticipo de la soberanía estatal a partir del Derecho Romano que inspira el célebre Código de Partidas. Alfonso hace suya la idea del Rey como Emperador en su Reino y refuerza en lo posible el poder real frente a los nobles, buscando el apoyo de las ciudades y unificando la normativa interna.
  3. En particular, se estudia la obra de este Emperador de la Cultura (R. I. Burns), un caso único en la Historia porque Alfonso no solo impulsa, sino que ejecuta en parte personalmente un gran proyecto cultural. Así, se habla del corpus alfonsí en materia de lengua (con preferencia del castellano sobre el latín), de Historia (tanto "general" como de España), de música y poesía (las famosas "Cantigas") y de otros temas como la Astronomía/Astrología.

Termina la ponencia con la conclusión siguiente:

Ocho siglos se han cumplido desde el nacimiento del Rey Sabio. Solo a los especialistas importan hoy día las conquistas militares, las rebeliones nobiliarias, las intrigas imperiales o papales. No son convincentes a estas alturas las críticas desmesuradas de Mariana o de Martínez Marina. Permanece en cambio "la lucha por la cultura", propia de un monarca adelantado a su tiempo. Si lo juzgamos objetivamente, Alfonso X fue un hombre (casi) moderno a quien tocó vivir en tiempos poco propicios a su espíritu universal. A estas alturas, el "fecho del Imperio" es un capítulo intrascendente en el gran libro de la Historia. El Rey pasa: el Sabio permanece...: tenemos que celebrar como es debido el centenario, con rigor histórico y orgullo legítimo, sin mezquindades ni prejuicios. Si la pandemia lo permite...

20 abril 2021
Joseph Ratzinger/Benedicto XVI y el diagnóstico de nuestro tiempo. Una aproximación teológico-jurídica
Antonio María Rouco Varela
ver resumen

RESUMEN DE LA PONENCIA

Introducción

«Historiar» el presente exige conocer su contexto o marco existencial, o lo que es lo mismo, «su sitio en la vida» que viene del pasado, –al menos, del pasado más próximo– y que se abre al futuro presagiándolo e, incluso, pre-figurándolo. Así, «nuestro tiempo» podría identificarse razonablemente con las tres décadas de la transición del siglo XX a las dos primeras del siglo XXI.

Joseph Ratzinger/Benedicto XVI

Joseph Ratzinger/Benedicto XVI puede ser una guía para acercarnos al conocimiento de la actualidad que estamos viviendo en todo su trasfondo histórico-espiritual con sólida base informativa y seriedad intelectual. Catedrático de Teología Católica en Bonn (1959-1963), Münster (1963-1966), Tubinga (1966-1969) y Ratisbona (1969-1977); desde el 1 de marzo de 1977 hasta el 28 de febrero de 1982, Arzobispo de Múnich (München und Freising); Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe desde esa fecha hasta el 19 de abril de 2005, en el fue elegido Papa, llamándose Benedicto XVI. Su Pontificado se extiende hasta el 28 de febrero de 2013, día en el que se hace efectiva su renuncia.
La Biografía de Peter Seewald (2020) desvela una trayectoria existencial caracterizada por una entrega incondicional y temprana al servicio de la Iglesia y a la realización de su misión en el mundo y en la sociedad. Entrega y compromiso de un hombre de profunda vida espiritual conjugada con los rasgos de una personalidad afable, bondadosa, humilde y sencilla, reflejando siempre, aún en las coyunturas más difíciles, una admirable paz interior. La búsqueda de la verdad a través del estudio intelectualmente apasionado de la Teología es una constante en su vida. Su actividad universitaria se caracterizó por una dedicación exclusiva a la docencia y a la investigación, participando intensamente en el debate intelectual y cultural de las primeras décadas de la postguerra. Su «obra» oral y escrita refleja un pensamiento teológico que no cede ni un ápice de la fe de la Iglesia.
Su influencia personal en la metodología y en el debate doctrinal del Concilio Vaticano II, como redactor de las intervenciones del Arzobispo de Colonia, aunque discreta, fue decisiva para el formato teológico y canónico del Concilio. Le preocupaba sobre todo cómo se estaba enfocando el tema de la relación de la Iglesia con el mundo.
Su aportación teológica al Magisterio de la Iglesia en el largo pontificado de San Juan Pablo II se vio favorecida por la cercanía personal y la relación fluida y cordial con el Papa. Elegido Sucesor de Pedro y Pastor de la Iglesia Universal, completa el Magisterio de su antecesor con sendas encíclicas dedicadas a las virtudes teologales de la caridad (Deus Caritas est) y de la esperanza (Spe Salvi), a las que añade en el año 2009 una encíclica de doctrina social sobre el desarrollo de los pueblos, terminada y publicada en el contexto de la crisis económico-financiera del año 2008.
Benedicto XVI no se arredra a la hora del juicio y de la acción en asuntos y en momentos que tradicionalmente se consideran como «temporales» o «mixtos», referidos al mundo de las realidades económicas, sociales, políticas y culturales de su tiempo. Lo hace siempre a la luz de la fe, aplicando el principio metodológico del diálogo «fe y razón» y con el reconocimiento doctrinal de la autonomía propia de las instituciones civiles.
Su estima por el modelo de «la economía social de mercado» y del Estado libre y social y democrático de derecho la mantendrá siempre, con mayor o menor explicitud, incluidos los años de su Magisterio Pontificio.
Un lema y una confesión personal siendo Papa emérito resumen la historia de su biografía como testigo singularísimo de nuestro tiempo: el lema de su escudo episcopal «Cooperator Veritatis» (Cooperador de la verdad’, y una confesión realizada a Peter Seewald en Últimas Conversaciones, donde confirma que desde el principio de su Pontificado había tenido claro «el propósito positivo de colocar de nuevo en el centro el tema: ‘Dios y la fe’».

Fuentes

Para realizar esta aproximación se han utilizado los libros Rapporto sulla Fede con Vittorio Messori (1985); y Salz der Erde (1996); Gott und die Welt (2000); Licht der Welt (2016); Letze Gespräche (2016), Letzte Fragen an Benedikt XVI y la Biografía del 2020, de Peter Seewald, además de conferencias, discursos y coloquios mantenidos antes y después de su Pontificado.

«Nuestro tiempo»: un tiempo de crisis

En la lectura de J. Ratzinger/Benedicto XVI aparecen la palabra y la categoría «crisis» como un criterio transversal de interpretación y valoración de nuestro tiempo: crisis de pensamiento, de valores, de comportamiento y estilos de vida.
En su «diálogo con Habermas» en la Academia Católica de Múnich (enero de 2004) mantiene la tesis de que «lo que sostiene al mundo», «los fundamentos morales prepolíticos» –«el derecho natural»– están radicalmente cuestionados: ¡en crisis!.
Rememorando el final de sus años de Seminario y los primeros de su sacerdocio, o su etapa universitaria, recuerda cómo se podía percibir que el mundo real se había alejado en gran medida de la Iglesia. Y confiesa que la revolución de mayo del 68 se fue preparando durante la primera mitad de los años sesenta, pero estallaron en todo su dramatismo en la segunda mitad de esa década. «En cualquier caso, durante el Concilio no dominaban la escena mundial». Para Benedicto XVI, con el 68 se abre un capítulo nuevo de la historia, en cuyo horizonte se divisaba la crecida de una corriente de crisis moral, espiritual y religiosa.
La crisis moral se aborda en El informe sobre la fe (1985), donde señala como uno de los efectos moralmente más graves de «la revolución del 68» que «En la cultura del mundo desarrollado se ha destruido, en primer lugar, el vínculo entre sexualidad y matrimonio indisoluble. Separado del matrimonio, el sexo ha quedado fuera de órbita y se ha encontrado privado de puntos de referencia». En otros textos alude a la degradación de la moral sexual, que ha llevado por ejemplo al escándalo de los abusos. O a la separación entre la sexualidad y la procreación, con los experimentos para procrear sin sexualidad. Aborto, eutanasia… son otras derivadas del mismo problema.
Para Benedicto, la crisis moral afecta también al campo de la moral socio-económica, de la moral político-jurídica y de la moral cultural. Esa preocupación por la problemática económica, social, cultural y política de «nuestro tiempo» no le abandona nunca. Y ocupará un lugar de permanente atención en los años de responsable de la Congregación para la doctrina de la fe y en los de su Magisterio Pontificio. Así, por ejemplo, como Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, su Dicasterio publica dos «Instrucciones» como documentos del Magisterio Pontificio. Y, como Papa, la Encíclica Caritas in Veritate.
La crisis de la moral socio-económica concurre con la de la moral socio-política que ha ido erosionando sin pausa los fundamentos de la sociedad libre y del Estado democrático que nacen después de la experiencia de la II Guerra Mundial. Por eso, llama la atención de que corren peligro de diluirse los presupuestos éticos de los que vive el Estado libre y secular de derecho, como el derecho a la vida de toda persona humana desde su nacimiento hasta su muerte natural, inseparablemente vinculado al respeto a su integridad y a su identidad biológica, psicológica, familiar, cultural y religiosa.
La crisis de la moral socio-política, comprobable en los más variados contextos de vida y de conducta personal y social, no sería explicable sin la crisis doctrinal, patente en un sector muy notable de teólogos moralistas católicos, procedentes del mundo euroamericano y de sus Facultades de Teología. En su trasfondo ideológico y existencial incluía la influencia teórica de la confrontación de dos conceptos de conciencia: «el paulino» de la ley inscrita en el corazón del hombre y el actual, según el cual «la conciencia aparece como expresión del carácter absoluto del sujeto, sobre el que no puede haber, en el campo moral, ninguna instancia superior».
Otra de las crisis que le preocupan es la antropológica. Porque en el contexto de la crisis de la moral se encuentra una nueva edición conceptual de la idea de «superhombre», idea-clave de las ideologías totalitarias del siglo XX, que se asienta y domina progresivamente el panorama cultural y político de las sociedades contemporáneas después del «mayo del 68». En su discurso ante «el Bundestag» recuerda: «También el hombre posee una naturaleza que él debe respetar y que no puede manipular a su antojo. El hombre no es solamente una libertad que él se crea por sí solo. El hombre no se crea a sí mismo. Es espíritu y voluntad, pero también naturaleza, y su voluntad es justa cuando él respeta a la naturaleza, la escucha, y cuando se acepta como lo que es, y admite que no se ha creado a sí mismo». El análisis que hace de la raíz intelectual/espiritual del problema se concreta en que en la concepción positivista de la naturaleza y del hombre está operando la renuncia a conocer y a reconocer «la Verdad» en toda su realidad, grandeza y trascendencia. En varios de los textos consultados, analiza con discernimiento crítico el éxito cultural postmoderno de ese positivismo antropológico que renuncia a la verdad y que, en su materialismo de fondo, sobrepasa tanto la concepción cristiana del hombre como la de la Ilustración idealista.
Por último, en la valoración que hace del significado histórico del «68» para «nuestro tiempo» como factor último que la explica está la crisis de la fe en Dios. La crisis de «nuestro tiempo» vendría a ser, en último término, una crisis religiosa. Una crisis, la de la fe en Dios, que se acentúa en las dos primeras décadas del siglo XXI en un doble sentido: de ateísmo militante y de reducción y remisión de la vida y actividad religiosas a la esfera de lo privado; a lo sumo, al ámbito de la familia. El silencio de Dios resulta lo único «políticamente correcto».
En su famosa y debatida lección en la Universidad de Ratisbona (11-IX-2006), se interroga «sobre la racionalidad de la fe», sobre la relación fe y razón y sobre la relación religión y razón. Refuta y rechaza simultáneamente el uso de la violencia fundamentalista de la religión como había sido practicada y justificada por actores y tiempos radicales del Islam y para someter a crítica a «una razón moderna» que se autolimita científicamente, negándose a entrar en el conocimiento de las realidades trascendentes al calificarlas como «no científicas». Y aclara el problema de la relación entre «razón y religión», entre «razón y fe». Si «no actuar según la razón» en cosas de religión va en contra de la verdad más profunda del hombre, no menos contraria a la esencia de lo humano será «la aversión a los interrogantes fundamentales de su razón». La razón –el hombre– sufrirían una gran pérdida. Concluye invitando a sus interlocutores «a este gran logos, a esta amplitud de la razón». Así quedaría despejada intelectual, cultural y existencialmente la puerta para la salida de la crisis religiosa en su contemporánea.

Conclusión

La concisa lectura realizada en el presente artículo se ha quedado en la primera parte del diagnóstico: señalar las patologías. Sería interesante y necesario completarla con una segunda lectura que informase de las terapias de sanación y de recuperación de la salud moral y espiritual de nuestro tiempo que J. Ratzinger/Benedicto XVI propone y encarece.

13 abril 2021
1956-1957: La Arquitectura y las Ingenierías en la Universidad Española
Rodolfo Martín Villa
ver resumen

RESUMEN DE LA PONENCIA

El Sr. Martín Villa inició su intervención diciendo que los cambios, febrero del 56, en el Ministerio de Educación determinan el nombramiento de dos jóvenes catedráticos: Torcuato Fernández Miranda y Gregorio Millán Barbany, para las Direcciones Generales de Universidades y de Enseñanzas Técnicas, respectivamente.

Al primero, según la terminología de la época, le corresponde “poner orden” y, es posible, que su cargo influiría, no poco, en su elección como preceptor de Juan Carlos de Borbón que, por aquel entonces, accedía a la Facultad de Derecho de la Universidad de Madrid.

A Gregorio Millán Barbany, Catedrático de Mecánica de Fluidos de la Escuela de Ingenieros Aeronáuticos, le correspondió “poner progreso”, cuestión congruente con su carácter de ilustrado y persona a la que “nada humano le es ajeno”. Es el protagonista de la Ley de Reforma de las Enseñanzas Técnicas de julio de 1957, pieza esencial en la incorporación de la Arquitectura y las Ingenierías en la Universidad Española.

En el curso 1956-1957, sesenta y dos mil estudiantes de las Facultades y cerca de cinco mil que ya habían ingresado en las Escuelas Técnicas Superiores convivían en una vida universitaria que ofrecía posibilidades y actividades comunes. Con todo, eran notables las diferencias entre las universidades, cuando la de Salamanca, cumplía ya siete siglos y las Escuelas Técnicas nacidas, casi todas, en la primera mitad del siglo XIX.

La Universidad, en sus orígenes, estuvo presidida por la idea de proveer a la Iglesia en la formación de Filósofos, Teólogos y especialistas en Derecho Canónico. Las Escuelas Técnicas tienen un origen militar que desemboca en atender las necesidades de técnicos capacitados al servicio de los distintos aspectos de la actividad del Gobierno. Se sigue el modelo francés en el que la formación básica, en cierto modo elitista, predomina. En el modelo anglosajón se atiende especialmente la técnica ejercida desde abajo. Son los tiempos de la Revolución Industrial.

Por otro lado, las Academias creadas a lo largo del siglo XVIII, difícilmente pueden conectar con las Enseñanzas Técnicas. En España la Academia de Ingeniería se crea en la década de los ochenta del siglo pasado y no ingresa en el Instituto de España hasta 1994.

De otra parte, en el Consejo Superior de Investigaciones Científicas no se integran la mayoría de los centros dedicados a la investigación técnica. Los ministerios se estructuran atendiendo, no a los sectores de la actividad económica sino a la división entre los distintos cuerpos de funcionarios. Los Institutos de Investigación Técnica dependen, casi todos, de los ministerios correspondientes.

La ley de 1957 suprime el ingreso en las Escuelas Superiores. Los estudios tendrán una duración análoga a los de las distintas facultades y se crea el título de Doctor que facilita un profesorado, con estructura también análoga, a la propia de las Facultades Universitarias y la presencia de las Escuelas en la investigación científica y técnica. Se generaliza el acceso a las Escuelas Superiores de los Técnicos de Grado Medio y a estas Escuelas el de los titulados en la Formación Profesional.

Son tiempos de industrialización y desarrollo en España. El éxito, en cantidad y en calidad, de la reforma emprendida por Gregorio Millán es claro. El número de estudiantes y de graduados en la Arquitectura y en las Ingenierías se multiplica por diez en el espacio 1957-1958 y 1974 -1975.

Hoy las Escuelas no sólo tienen un alumnado mucho más numeroso, sino que han ido progresando de forma continuada. Hoy, también, la Escuela en la que estudié es mucho mejor que lo era en el curso 1956 -57.

23 marzo 2021
Las fuentes cotidianas de la filosofía
Miguel García-Baró López

RESUMEN DE LA PONENCIA

16 marzo 2021
Repercusiones éticas y sociales de los últimos avances en edición genética
Juan Arana Cañedo-Argüelles

RESUMEN DE LA PONENCIA

02 marzo 2021
El valor de lo inapreciable
Diego Gracia Guillén
ver resumen

RESUMEN DE LA PONENCIA

En los últimos meses han aparecido varias voces muy autorizadas, entre ellas la de algún economistas, como Mark Carney y algunos filósofos, pocos, como Michael Sandel y, entre nosotros, Jesús Conill, llamando la atención sobre el viraje que se ha producido en estos últimos años desde la clásica “economía de mercado” hacia lo que denominan una “sociedad de mercado”, en la que la moneda se convierte en la unidad de todo otro valor. La consecuencia es que todo acaba considerándose objeto de compra y venta. Esto choca contra la idea, ancestral en nuestra cultura, de que hay cosas “inapreciables”, porque su valor no puede medirse en unidades monetarias. Resultado de ello es la distinción clásica de dos tipos de valores, los “instrumentales”, cuya unidad de medida es el dinero, y los “intrínsecos”, clásicamente considerados res extra commercium. ¿Puede comprarse el amor, o la amistad? ¿Debe permitirse la comercialización de los tejidos y órganos del cuerpo humano, o convertir la maternidad subrogada en negocio económico?

23 febrero 2021
Genética, individuo y familia en la jurisprudencia del Tribunal Constitucional Español
Andrés Ollero Tassara
ver resumen

RESUMEN DE LA PONENCIA

La celebración en Lisboa en octubre de 2019 de la reunión anual de la Cuadrilateral de los Tribunales Constitucionales de Portugal, España, Italia y Francia brindó una interesante oportunidad para trasparentar el sustrato antropológico dominante en buena parte de los países europeos.

La primera incursión del Tribunal Constitucional español en cuestiones relacionadas con la genética data de 1996, al ocuparse del recurso de inconstitucionalidad planteado contra la ley de donación y utilización de embriones y fetos humanos o de sus células, tejidos u órganos; tres años después, resuelve un recurso similar contra la ley de técnicas de reproducción asistida. La principal consecuencia fue la reapertura del debate relativo al artículo 15 de la Constitución, en lo que se refiere al titular del derecho a la vida. Ambas resoluciones aportan novedosos términos jurídicos, como el de embrión “no viable”. Su existencia pasaba a depender de la voluntad de los progenitores, al decidir sobre su transferencia o no a un útero materno. El Tribunal no los considera nascituri, ya que nunca van a nacer. Una investigadora calcula en un 30% el número de los embriones fabricados en la situación. Una resolución posterior1 puso en circulación el ingenioso término “preembrión”, destinado a permitir la manipulación in vitro de los embriones en plazo equivalente al necesitado in utero para la anidación. Más transparente resulta la alusión de la ley a la existencia de “preembriones sobrantes”, que se comenta por sí sola. La consideración de que nada de ello es contrario a la dignidad humana provocó un elocuente voto particular del magistrado Jiménez de Parga.

Al no convertirse la persona, en el centro de gravedad del texto constitucional, minusvalorándose a la vez la relevancia de la dignidad, parece ser el mero individuo el llamado a sustituirla; pero los derechos -desbordando al individuo- cobran sin embargo dimensión objetiva, como “son elementos esenciales de un ordenamiento marco de una convivencia humana justa y pacífica”. A partir del año 2000, se ha reconocido en ocasiones a menores de edad la condición de titulares de derechos humanos.

El predominio de lo individual no ha dejado de influir en la familia y en su relación con el matrimonio. De acuerdo con la antropología individualista, que predomina hoy en la interpretación de la realidad familiar, la indisolubilidad y heterosexualidad del matrimonio han sido pronto aspectos sometidos a revisión. Se produce a la vez una desjuridificación del matrimonio paradójicamente acompañada de una juridificación de las parejas de hecho. El Tribunal acaba admitiendo que el legislador puede posibilitar matrimonios homosexuales. Argumenta que “no todo lo que la Constitución no contempla es necesariamente inconstitucional”; “pero es claro que lo será lo que prive de todo sentido a lo que sí contempla”, apunté en mi voto particular.

Valga como conclusión que el predominio de una antropología individualista ha puesto a su servicio el espectacular desarrollo de la biotecnología, aunque a costa de mutilar la herencia de la Modernidad. Muy lejos del intento kantiano, la audacia científica ha atropellado al imperativo categórico, convirtiendo al ser humano en sus primeros estadios de desarrollo en mero instrumento de los más variados deseos esgrimidos como derechos. Sin minusvalorar los puntuales progresos que de ello hayan podido derivar para el trato de la mujer y de los menores, no queda duda de que la familia natural -motejada como tradicional- está siendo la gran sacrificada.

16 febrero 2021
La psicología ante la pandemia. El caso de España
Heliodoro Carpintero Capell

RESUMEN DE LA PONENCIA

09 febrero 2021
Meditación del confinado
Pedro Cerezo Galán

RESUMEN DE LA PONENCIA

02 febrero 2021
Entre la segunda y tercera República
Alejandro Nieto García

RESUMEN DE LA PONENCIA

En esta ponencia se aborda la cuestión, grave y de rigurosa actualidad, del dilema Monarquía o República como futuro inmediato de la forma de Gobierno en España. A tal efecto propone dos elementos de análisis: el estudio de lo sucedido realmente en la Segunda República y la comparación entre las situaciones en 1931 y 2021.

Se sostiene la tesis de que, en contra de lo que suele entenderse, el verdadero dilema no era el de Monarquía o República sino el de Revolución o Antirrevolución porque el verdadero objetivo de los pretendidos republicanos no era establecer la República sino implantar la Revolución fuera burguesa o proletaria. Y por lo mismo, los pretendidos insurgentes no se levantaron contra la República sino contra la Revolución.

En 2021 ¿qué pretenden de veras los republicanos? ¿qué hay detrás de sus reclamaciones? Las intenciones de los independentistas son claras. Mientras que la mayoría se declaran antisistema, es decir, que pretenden sustituir el sistema capitalista actualmente vigente por otro revolucionario que no está precisado.

En la Ponencia se sostiene que la contraposición entre República y Monarquía no se logra de diferencias políticas, constitucionales o administrativas sino en los valores que representan una y otra forma de gobierno.

26 enero 2021
Clima y pandemia: Las finanzas, entre dos emergencias
José Manuel González-Páramo Martínez-Murillo

RESUMEN DE LA PONENCIA

19 enero 2021
Uno de los nuestros: Valentín Andrés Álvarez
José Luis García Delgado

RESUMEN DE LA PONENCIA

Mi propósito es evocar las principales vicisitudes biográficas y la impronta de Valentín Andrés Álvarez, académico que fue de esta corporación durante tres decenios, entre 1952 y 1982. Para ello, primero distingo las etapas de su itinerario vital y luego aporto algunas notas sobre su estilo de ser y estar. Son estas últimas las que se ofrecen a continuación, a modo de resumen.

Cinco rasgos de un muy definido estilo personal es lo que mi memoria mejor retiene del hombre que tuve cerca no pocas veces en los últimos diez años de su vida. Un hombre que entraba entonces en la senectud —el periodo que sigue a la madurez, según definición académica—, en una ancianidad que trasmitía, más aún que serena aceptación de lo que el paso del tiempo impusiera, agradecimiento por lo vivido y por lo que restara de vivir. Gozosa ancianidad: se envejece como se vive.

He aquí algunos rasgos de su estilo personal. Ante todo, la pulcritud, esa forma superior de la elegancia. Esmerado en el gesto y en el habla, se movía con la misma cuidada naturalidad donde la formalidad era exigible que cuando se imponía lo informal. Su apostura no se basaba en talla o parecido corporal, sino en actitud, en la distinción de maneras y gustos. Hasta fumar —y siempre lo hizo con envidiable delectación— se convertía en una prueba de pulcritud que casi trascendía lo físico.

La discreción era igualmente un marcado rasgo suyo. La discreción como cualidad ética y también estética. Valentín Andrés Álvarez rehuyó siempre protagonismos innecesarios, sin alardear de sus muchos saberes. Conversador casi vocacional —“lo que más le gustaba era conversar”, se ha dejado escrito con acierto—, poseía el don —ya se ha dicho— de saber escuchar, con ademán abierto y comprensivo. Mereciéndose en distintos foros un puesto preeminente, prefería optar por compartirlo o restarle relieve.

Quizá eso estaba relacionado con el huir de posiciones extremas. No se dejó arrebatar Valentín Andrés Álvarez por la tensa polarización de opiniones y actitudes tan frecuente en la vida intelectual y política del tiempo que le tocó vivir. Liberal en sus convicciones y en su conducta, no hizo de ello una militancia ostentosa. Hombre de concordia, políticamente sería encuadrable en lo que se ha dado en llamar “Tercera España”, la que rehúye el frentismo. Y como economista, a su eclecticismo doctrinal le cuadra bien el título de la obra que recoge algunos de sus trabajos dispersos: Liberalismo económico y reformismo social.

Nunca tenía prisa o conseguía disimularla, y este era otro signo distintivo. En sus años tardíos resultaba muy aparente, pero toda su obra, la literaria y la científica, sugiere un modo de trabajar ajeno a la compulsividad, a la inmediatez, retomando con mucha frecuencia pasajes y textos anteriores para ofrecerlos más depurados, mejor acabados. Escribía como hablaba: pausadamente, con argumentación bien trenzada, puliendo la expresión y con una caligrafía diáfana. Por eso sus páginas tienen mucho de “artesanía intelectual”, en el elevado sentido que diera a esta expresión Wright Mills. No tuvo prisa para nada en su vida: ni para cerrar la etapa de formación universitaria, ni para profesionalizarse, ni para publicar, ni tampoco —déjeseme decirlo— para formar una familia. Su vitalismo era un vitalismo templado por ese no apresurarse.

Y todavía un último componente del todo característico de obra y autor: el humor. Ese que comienza por “reírse uno de sí mismo” (“humor asturiano”, tal como él mismo lo definió). Humor agudo sin llegar a la socarronería, nutrido de la sabia ironía que no agrede y, a la vez, evita cualquier atisbo de engolamiento. Toda la obra literaria y ensayista de Valentín Andrés Álvarez encuentra en ese sentido del humor el tono dominante, un elemento identificativo básico. Y en su conversación mantenía igualmente tal pauta, buscando el hallazgo ingenioso o la paradoja desconcertante, muy al gusto ramoniano.

01 diciembre 2020
La Pandemia, políticas y expectativas de recuperación
Ramón Tamames Gómez
ver resumen

RESUMEN DE LA PONENCIA

Inició su exposición con una serie de apreciaciones literarias, inclu-yendo a Boccacio y El Decameron, Camús y La Peste, así como Her-mann Hesse, con su obra Narciso y Goldmundo, que ubica en el siglo XIV, cuando más duro era el virus bubónico. Subrayando que la pan-demia se presentó súbitamente, con un origen claramente chino de la zona de Wuhan, con toda una serie de posibilidades pendientes de investigación.

Inicialmente, durante el confinamiento que empezó el 14 de octubre por la declaración del estado de alarma, se produjo un aumento im-portante del ahorro familiar y de las empresas, como cautela ante situaciones peores de pérdida del trabajo, o de necesidades perentorias de liquidez.

Frente a la pandemia, Francia creó un comité de sabios, e Italia designó un importante industrial para realizar un informe bajo su dirección, con destino a la Presidencia de la República.

En el caso de España, en el Congreso de los Diputados se constituyó una Comisión para la Reconstrucción Nacional. Presidida por Patxi Lopez, no se aceptaron muchas iniciativas de presentar fórmulas ante los diputados desde el exterior, entre ellos la propia del ponente de hoy en la Academia.

No obstante, de la remisión que se hizo del inicio de esta ponencia al Congreso, que consta en la web del mismo, se conservan las recomen-daciones que se hicieron sobre el escenario macro, presupuestos cuatrienales, y asimismo una estimación de la caída del PIB en un 11,8 por 100 para 2020.

Posteriormente, el ponente expuso los cuatro capítulos de efectos y políticas:

  • SANIDAD, con los indicadores principales, la previsión de vacunas y toda una serie de retos.
  • ECONOMÍA, con una exposición e la gran crisis de demanda que se ha producido y que se está tratando de compensar con una política tipo pump priming policy, al estilo de los keynesianos de EE.UU. en el New Deal del Presidente Roosevelt. Los instrumentos principales del caso son los siguientes, que se explicaron uno a uno de manera sintética:
    • Créditos ICO con aval
    • Emisión de pagarés
    • ERTEs
    • Prestación extraordinaria para autónomos
    • Ingreso Mínimo Vital
    • Concursos de acreedores
    • Temporeros agrícolas
      Dividendos bancarios y fusiones de bancos
    • Desahucios y otras moratorias
    • Sector automoción
    • Hostelería y Turismo
  • ESTADO DE BIENESTAR. En este caso se hizo una estimación de las personas que viven de las asignaciones presupuestarias, llegándose a la conclusión de ser 18,5 millones de ciudadanos. Lo cual se refleja en los presupuestos para el 2021, con grandes incrementos en las partidas favorables para esos colectivos.
  • UNIÓN EUROPEA. Se trataron en este espacio las ayudas de la UE en términos de recursos concretos procedentes de diversas instituciones: SURE y MEDE, Fondo Europeo de Recuperación, Plan Nacional de Recuperación, Transformación y Resiliencia. Cuyo esquema básico se sitúa ya en Bruselas, para desarrollar en los próximos años, en un intento de conseguir restablecer el nivel de renta cuanto antes. Lo que previsiblemente podría suceder en 2023. Se trató igualmente la importancia del Banco Central Europeo, donde la Sra. Lagarde, tras algunas dubitaciones, ha asumido un papel muy destacado. En la provisión de liquidez a la banca del Sistema, la compra de deuda pública de los miembros del Eurogrupo en el mercado secundario, e ídem de ídem con los bonos corporativos. La liquidez así provista ensancha el balance del BCE de manera muy importante, sin que tenga, por lo menos de momento, efectos inflacionarios.

La ponencia incluye las recomendaciones básicas, que en el campo de la sanidad son:

  • Impulsar el I+D+i como necesario para estar al día en las nuevas tecnologías y servicios públicos digitalizados.
  • Reforzar fundamentalmente la sanidad de la manera más adecuada para conseguir superar situaciones transitorias álgidas. Creándose las condiciones para formación de más médicos y enfermería.
  • Establecer un comité de expertos para los problemas sanitarios más importantes con toda la transparencia.
  • Sistemas de vacunación con selección prioritaria de grupos de especial riesgo, empezando por sanitarios y ancianos.
  • Cooperación público-privada (CPP) en el Sistema Nacional de Salud, en vez de pretender que todo sea sanidad pública, como manifiestamente se pone con el gobierno de coalición PSOE/UP.
  • Necesidad de crear un órgano nacional de la sanidad, en la idea de un Insalud recuperado en parte.

Además de esas recomendaciones sanitarias, se incluyen en la ponencia algunas de carácter económico-social más general.

  • Desarrollo del referido Plan Nacional de Recuperación, Transformación y Resiliencia, incluso con la necesidad de disponer de un comisario con amplios poderes.
  • En la misma línea, aumento de la capacidad de la Administración española para hacer buen uso de los grandes recursos de la UE y los propios, y en las nuevas inversiones para superar eventualidades como la pandemia.
  • Definición clara de las funciones, mejorando los artículos 48 y 49 de la Constitución, que corresponden a las CC.AA. y a la Administración General del Estado (AGE).
  • Mantenimiento de la reforma laboral de 2012, con inclusión de nuevas normas, más exigentes, sobre absentismo, etc.
  • Excesivos del salario mínimo (SMI), que creció un 40 por 100 en los últimos años.
  • Mejor regulación de las inmigraciones en conexión con el mercado laboral y dentro de las políticas de la Unión Europea.

Por último, se incluyen algunas recomendaciones también económicas más concretas, sobre todo en el área de la fiscalidad:

  • Consideración del esfuerzo fiscal, expresivo de que el peso de los gravámenes en España es más fuerte de lo que releva la más sencilla presión fiscal.
  • Monitorización de la marcha de la deuda pública y de sus aplicaciones en la AGE y en las CC.AA.
    Consolidación fiscal cuando sea factible, y mientras tanto, reducción de impuestos en la medida de lo posible.
  • Lucha contra el fraude en las declaraciones tributarias.
  • Vigilancia especial del desempleo, con normas más estrictas de trabajo real e inmediato para los parados.
  • Mantenimiento de la competitividad fiscal entre las CC.AA., en cierto modo, con respeto del caso muy especial de Madrid.

Siguieron las preguntas de los Académicos Juan Velarde, Pedro Schwartz y Helio Carpintero, a las que el ponente dio sus correspondientes respuestas.

24 noviembre 2020
El impacto en la sociedad de la era digital
Juan-Miguel Villar Mir

RESUMEN DE LA PONENCIA

El Académico Juan-Miguel Villar Mir expuso el pasado 24 de noviembre en esta Real Academia una presentación llamada “El impacto en la sociedad de la era digital”, que se estructuraba en los siguientes puntos:

  1. Innovación y sociedad. En esta primera parte, se habló sobre el concepto de “innovación”, así como de sus elementos impulsores, la creatividad y el conocimiento, y de cómo la innovación se encuentra en el origen de los profundos cambios que está viviendo nuestra sociedad.
  2. La transformación digital. En este punto, se hizo un recorrido a lo largo de las cuatro revoluciones industriales que han tenido lugar hasta la fecha. Se expuso en qué modo cada una de ellas aportó elementos diferenciales que transformaron la sociedad hasta llegar a la actual sociedad digital.
  3. Los riesgos y la seguridad en esta nueva sociedad digital. En este apartado, se reflexionó sobre los posibles riesgos a los que podemos vernos expuestos en esta nueva etapa. Así mismo, se presentó la tecnología Blockchain, y se expuso de qué forma podría ser un elemento clave para garantizar la seguridad de las transacciones en el contexto de la nueva sociedad digital.
  4. La evolución de la economía en la nueva sociedad digital. En esta parte, se expuso el hecho de que la economía también se ha visto influida por todos los cambios, y, por lo tanto, también este campo ha experimentado transformaciones significativas.
  5. La Inteligencia Artificial. Este apartado se inició resaltando la figura de Leonardo Torres Quevedo, uno de los grandes genios de nuestro país, para luego hacer un recorrido sobre algunas de las aplicaciones más punteras en lo referente a Inteligencia Artificial. Se expusieron por último algunos ejemplos de estas nacientes aplicaciones en los diferentes ámbitos, como, por ejemplo, el de la medicina.
  6. El efecto de estos cambios en la sociedad. En este último punto se hizo una valoración de cómo todos los cambios mencionados podrían afectar a nuestro día a día, haciendo un repaso por muchas de las ventajas resultantes de la nueva situación, pero también de los posibles inconvenientes.

Terminó la conferencia:
“Recomendando a los excelentísimos compañeros de la Academia que todos dediquemos atención y tiempo a la gran pregunta del impacto ético y moral que estas nuevas tecnologías basadas en la Inteligencia Artificial podrían tener sobre nuestra forma de vida”.

Accesos directos

Fe de erratas
- Pág. 14, donde dice Sánchez Hidalgo, Alfonso, debe decir Sánchez Hidalgo, Adolfo
- Pág. 911, donde dice Alfonso J. Sánchez Hidalgo, debe decir Adolfo J. Sánchez Hidalgo
- Pág. 654, donde dice Soraeta debe decir Soroeta
- Pág. 1.154, donde dice Sánchez Hidalgo, Alfonso, debe decir Sánchez Hidalgo, Adolfo
- Pág. 1.154, donde dice Soraeta debe decir Soroeta
- Pág. 1.135, donde dice Ex juez del TJUE debe decir Ex juez del Tribunal General de la Unión Europea