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Pleno de los martes

26 mayo 2020
La libertad creativa y sus cuatro grados
Intervención no expuesta oralmente
Alfonso López Quintás

RESUMEN DE LA PONENCIA

03 marzo 2020
Papel de las Escuelas de Ingenieros en la economía española
Juan Velarde Fuertes

RESUMEN DE LA PONENCIA

25 febrero 2020
Las principales amenazas a la democracia liberal
Fernando Vallespín Oña
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RESUMEN DE LA PONENCIA

El principal objetivo de la conferencia consistió en ver si estaban justificados algunos de los recientes diagnósticos sobre la crisis de la democracia, inspirados fundamentalmente en el temor ante el actual vigor del populismo. Sin entrarse en un detenido análisis de este último, la exposición se organizó en torno a tres bloques temáticos distintos. El primero se concentró en el problema de los nuevos límites a la acción política, la restricción de la soberanía derivada de la globalización. En el segundo se abordó la presunta “crisis del sistema representativo”, uno de los aspectos donde la erosión institucional de la democracia es más apreciable. Y, por último, el análisis se ocupó de la reorganización del espacio público provocado por las nuevas tecnologías. Como premisa básica a partir de la cual presentar la naturaleza de los cambios se aludió a los fenómenos de la globalización, la complejidad y el cambio tecnológico. Sin tomarlos en cuenta no serían comprensibles las actuales distorsiones en el funcionamiento de la democracia.

Dentro del primer bloque se puso el énfasis en cómo la causa del actual malestar democrático tendría menos que ver con la democracia como tal que con la política misma; es en ella, en su incapacidad o impotencia para imponerse sobre los constreñimientos que le imponen otras esferas -el sistema económico y financiero internacional, así como la “europeización”- donde estaría el auténtico problema. La globalización, asociada a una creciente tecnocratización derivada del aumento de la complejidad, es lo que habría provocado esta “desmitificación” de una democracia que es incapaz de cumplir las promesas que eleva durante los periodos electorales.

En el segundo bloque se abordaron la crisis de los partidos y, en general, los mecanismos de mediación entre sociedad y sistema político, que son consecuencias de la novedosa e indudable “política de la presencia” de la ciudadanía a través de internet, que hace superfluas muchas de las instancias intermediadoras y están cambiando la forma misma en la que se “representa” lo político. El protagonismo de internet en la nueva configuración del espacio público es también el objeto central del tercer bloque, donde se presentaron las transformaciones sufridas por el tránsito desde una democracia mediática a otra digital. A parte de las ya clásicas referencias a las noticias falsas u otras estrategias de la “política posverdad”, el énfasis se pudo aquí en el nuevo protagonismo de la dimensión emocional de la política, que deja en un segundo lugar la disputa entre intereses en conflicto, y tiende a favorecer un mayor sectarismo apoyado sobre la “epistemología y la moral tribal”. Estas reflexiones concluyen con la presentación del peligro potencial que supone la actual capacidad de algunos actores para acceder a nuestra huella digital y a partir de ahí actuar sobre voluntades o preferencias de los ciudadanos. Habitualmente tendemos a pensar que los rastros que vamos dejando se utilizarán después con fines comerciales, pero hoy tenemos ya suficientes pruebas que apuntan a interferencias de naturaleza claramente política.

La conclusión es que la actual crisis de la democracia va más allá de un posible mal funcionamiento de unas u otras instituciones, como las encargadas de la división de poderes o el propio régimen parlamentario; el problema es que cada vez resulta más difícil establecer las condiciones necesarias para hacer efectivo el control del poder, la sustancia misma del elemento liberal de la democracia.

18 febrero 2020
Importancia de la educación para los gobernantes y los gobernados en España
Juan Díez Nicolás

RESUMEN DE LA PONENCIA

11 febrero 2020
El Reacimiento: Luces y sombras
Benigno Pendás García

RESUMEN DE LA PONENCIA

Observó el Sr. Pendás García que en el marco de un proyecto académico sobre las formas de la cultura europea, el concepto de Renacimiento merece especial atención. Su ponencia, explicó, se plantea en forma de diálogo con Jakob Burckhardt, el gran historiador suizo, que concibió en su libro “La cultura del Renacimiento en Italia” (1860) el arquetipo político y artístico de esa época brillante y también confusa. La idea del Estado como “obra de arte” y el despliegue del individualismo constituyen, dijo, el punto de partida de una teoría que afirma la ruptura entre Edad Media y Edad Moderna. Frente a este planteamiento –señaló-- hay que poner en valor los elementos de continuidad y, en particular, la recuperación de la cultura clásica. El humanismo renacentista actúa como albacea de griegos y romanos con una brillante labor de edición y restauración de textos y monumentos, sin olvidar las aportaciones medievales, tantas veces despreciadas. En este punto tienen su sede adecuada los capítulos sobre de la relación de las gentes del Renacimiento con Grecia y Roma, con Platón y Aristóteles o con el paganismo y el cristianismo.

Indicó el Sr. Pendás García que los límites cronológicos del Renacimiento han sido igualmente objeto de una larga polémica. Aquí hizo especial referencia a personalidades relevantes como Dante y Petrarca, Rafael y Miguel Ángel, Maquiavelo y los Medicis, entre otros muchos, y precisó que se distingue entre una etapa de formación (siglo XIV), otra de plenitud (siglo XV) y una última de expansión y también de superación (siglo XVI).

También se discute, prosiguió, la cuestión de la “geografía” renacentista. Nadie pone en duda la prioridad de Florencia, pero consideró que también hay que poner en valor las aportaciones de Roma, Milán o Nápoles y, por supuesto, la expansión hacia el resto de Europa de las señas de identidad de este periodo histórico. El concepto de “Zeitgeist”, afirmó, juega a estos efectos un papel relevante.

En definitiva, apuntó el Sr. Pendás García, la tesis de su ponencia es que el Renacimiento “existe” como concepto básico de la cultura europea, siempre que no se reduzca únicamente al terreno de la Historia del Arte y al espacio limitado de Florencia y su zona de influencia. Muy al contrario, subrayó, se trata de un fenómeno europeo que cabe apreciar en el ámbito político, social y cultural en un sentido muy amplio, de acuerdo con la reflexión de Marcel Proust: “todo lo de una misma época se parece”.

04 febrero 2020
La idea de Dios como objeto y garante de la Ciencia
Secularización y pseudosecularización del conocimiento
Emilio Lamo de Espinosa Michels de Champourcin

RESUMEN DE LA PONENCIA

El tema es, como dice el título, indagar en los fundamentos religiosos de la ciencia y, más en concreto, a las relaciones entre monoteísmo y ciencia. En la idea de Dios, no sólo como objeto mismo de la ciencia, sino también como garante de la posibilidad del saber.

Es un capítulo importante en un tema importante: el del origen de la ciencia en la Europa de los siglos XVII y XVIII, tema debatido sin duda, complejo en sus causas, pero en el que el una cierta forma de religiosidad parece jugar un papel esencial, aunque no único. Pues no deja de ser interesante que la ciencia haya surgido en una civilización radicalmente monoteísta que cree en un solo Dios creador de todo, mientras que en el ámbito de religiones sapienciales e intra-mundanas –como las asiáticas- no lo hizo, a pesar de su evidente superioridad tecnológica (y pienso en China). Como tampoco lo hizo en el ámbito de religiones radicalmente extra-mundanas, como el hinduismo, a pesar de su evidente superioridad lógica-matemática (y pienso ahora en la India).

Efectivamente, como sabemos, al menos desde la Ley de los Tres Estados desarrollada por Augusto Comte en su Curso de filosofía positiva (1830-1842), el saber secular deriva del saber sagrado y es, inevi­table­mente, el resultado de su secularización. Pasamos del politeísmo al monoteísmo, de este a la metafísica y, finalmente, a la ciencia, que vendría a sustituir y cancelar por completo el saber religioso previo. Un siglo más tarde, en un contexto de recuperación del interés por la religión, Max Scheler le dará la vuelta a la tesis comtiana, argumentando que religión, filosofía y ciencia son tres modos de saber complementarios pues cada uno responde a preguntas e intereses distintos, tesis que es difícil rechazar y que la experiencia avala.

En todo caso, lo que sí es cierto, es que el saber cambiará de lenguaje y sustituirá pronto las refe­rencias a viejos Textos Sagrados extraídas del Libro, por citas de autori­dad de autores clásicos, es­tas por ar­gumen­tos lógi­cos, y es­tos, finalmente, por evidencias basadas en la obser­vación y la experimentación. Sin embargo, conservará durante siglos una vieja hipóte­sis, rara vez tematizada: la de que el saber está ahí, en alguna par­te, ya dado todo y completo, como está todo contenido en el Libro y, más aun, en la sabidu­ría divina. De modo que el proble­ma del sabio es averi­guar dónde o cómo localizarlo, en el Texto Sagrado, en viejos libros, en el pensamiento lógico o en la observa­ción.

En este sentido, se analiza en qué medida se produjo o no una real secularización del pensamiento, o más bien una metamorfosis de lo sagrado de extra-mundano a intra-mundano, transmutación pues del con­tenido de lo "sagrado" que no llega, sin embargo, a desapa­recer, pues continua bajo formas diversas. Una idea latente en Weber y desarrollada con agudeza por Robert K. Merton en su tesis doctoral Ciencia, tecnología y socie­dad en la Inglaterra del siglo XVII y otros escritos(. A partir de las ideas de ambos, y apoyándose en el excelente texto de Enrique Gómez Arboleya, Historia de la estructura y del pensamiento social. I. Hasta finales del siglo XVIII, y con gran profusión de citas para sustentar las afirmaciones, el autor va desgranando esa pseudo-seculariacion alrededor de seis tesis esenciales, a saber:

  1. La naturaleza es obra divina; Dios es el gran ingeniero o arquitecto.
  2. De modo que, estudiando la Naturaleza, no sólo se pone de manifiesto la grandeza de Dios, sino que se estudia a El mismo, se hace verdadera teología natural.
  3. Las leyes de la naturaleza son mandatos divinos.
  4. Además, la garantía de que podemos conocer la da El mismo, pues no puede engañarnos.
  5. La previa divinización de la naturaleza es precondición para la posterior naturalización del hombre en una naturaleza que ha sido resignificada.
  6. Si Dios ha dado órdenes a todo, también ha diseñado a los hombres de modo que, cada uno, siguiendo sus propios dictados, cumple un esquema divino cuyo sentido último ignora. La mano invisible del liberalismo será invisible, pero no inexistente.

Y concluye con una pregunta: ¿Es la ciencia, actualmente, un erstaz religioso, un modo de buscar a Dios, es decir, a lo trascendente y lo numinoso, pero penetrando en la inmanencia más que alejándose de ella? ¿Tenía pues razón Newton cuando, en los Principia, aseguraba que sobre Dios corresponde hablar en filosofía natural a partir de los fenómenos? O, al contrario, ¿no es la idea de Dios un modo de saltar por encima de la ciencia, de encontrar respuestas simples a problemas complejos, de pretender adquirir conocimiento sin trabajarlo, sin sudarlo, como diría Bacon? Por decirlo de otro modo, el impulso a la ciencia ¿es el mismo impulso que lleva a Dios, solo que con otro lenguaje?

28 enero 2020
Crear, creer, curar. Semejanzas como procesos humanos
Ricardo Sanmartín Arce

RESUMEN DE LA PONENCIA

21 enero 2020
El acoso
Fernando Suárez González

RESUMEN DE LA PONENCIA

El Sr. Suárez González destacó la extraordinaria atención que ha merecido en los últimos años el tema del acoso y advirtió que se iba a referir a él exclusivamente desde la óptica jurídico-laboral.

Aunque la legislación tradicional española sancionaba las faltas de respeto entre los miembros de una empresa, lo que hubiera bastado para sancionar lo que ahora se llama acoso, en el año 2003 entra la palabra en nuestro ordenamiento y a partir de entonces se regula por varias Leyes, incluido el Código Penal, lo que provoca alguna confusión.

Nuestra legislación laboral recoge cuatro clases de acoso: El que podemos llamar moral o psicológico en el trabajo y otros tres tipos, vinculados al sexo: El acoso por razón de orientación sexual, el acoso sexual y el acoso por razón de sexo, pero no están convenientemente definidos ni establecidas con precisión las consecuencias de su práctica.

El acoso es un concepto jurídico indeterminado cuyo significado exacto es difícil deducir con seguridad absoluta y que deben precisar los Tribunales.

Tras repasar brevemente la jurisprudencia penal, laboral y contencioso-administrativa sobre el tema, el Sr. Suárez González se refirió a la doctrina del Tribunal Constitucional, deteniéndose especialmente en la sentencia 56/2010, de 6 de mayo, de la que dijo que está muy concienzudamente elaborada y cuyo ponente fue el también Académico Profesor Ollero Tassara.

Al Profesor Suárez le sorprende la amplitud del concepto de “trato inhumano o degradante” que el Tribunal maneja y mantiene que, a su juicio, se deforma de alguna manera el concepto de “integridad física y moral” a que se refiere el artículo 15 de la Constitución, para aplicarlo a la inactividad en que la Administración mantiene a un funcionario, por larga que aquella sea.

Se refirió después al Convenio nº 190 de la OIT, aprobado en el año 2019, con motivo del Centenario de la Organización, que calificó de retórico e impreciso, y al Informe aprobado en el año 2018 por el Parlamento Europeo sobre las medidas para prevenir y combatir el acoso sexual y psicológico en el lugar de trabajo, en los espacios públicos y en la vida política de la Unión, refiriéndose a determinadas exageraciones que se aprecian en su texto.

Adhiriéndose a la tesis que formuló en la Academia en el año 2017 el profesor Carpintero Capell, concluyó que sólo con una política educativa eficaz y de máximo nivel se pueden remediar muchas de las conductas que lamentamos y que no se están reduciendo con una legislación y unas reglamentaciones cada vez más pormenorizadas y asfixiantes.